EL PICACHO

Vereda El Picacho: caracterización social, política y económica desde las tomas veredales del Parque Biblioteca Fernando Botero.

Diana Marcela Villa Tamayo*
Luis Gabriel Álvarez Arango*
Carlos Mauricio Cuervo Vanegas**
Héctor David López Velásquez**
Luz Eugenia Góez Restrepo*

Contexto espacial

En la zona rural del noroccidente de San Cristóbal, a 15 minutos de la cabecera urbana del Corregimiento, se encuentra ubicada la vereda El Picacho, cuyo acceso es por la carretera que de San Cristóbal conduce al Municipio de San Pedro de los Milagros. Según datos del Plan de Desarrollo Local: corregimiento San Cristóbal 2015-20271 , la vereda cuenta con 180,41 Hectáreas que corresponden al 3,34% del área total del Corregimiento, y en donde se asienta el 2% de la población del mismo (Alcaldía de Medellín, 2015).

Su territorio se emplaza en las laderas de la cordillera Occidental entre los 1900 y 2200 msnm, en una zona donde abundan los pastizales y escasea la vegetación arbórea, ya que el 71,55% de los suelos están dedicados a la ganadería (Universidad Nacional de Colombia – Sede Medellín,2010). La vereda limita al norte con el municipio de Bello, al occidente con la vereda El Carmelo, al oriente con el barrio Doce deOctubre y al sur con el barrio Aures y la vereda Pajarito.

La Vía a San Pedro de los Milagros es de gran importancia para los pobladores de esta vereda, pues con solo seis kilómetros de vía ondulada en todo el trayecto, la vincula con la centralidad del corregimiento de San Cristóbal y la ciudad de Medellín, lo que ofrece alternativas de viaje a otros municipios del norte del departamento. Si bien, la conecta con otros municipios, su paso por la mitad del territorio cambia la apariencia de la zona, al dividirla en dos sectores: hacia la parte baja de la carretera están ubicadas algunas fincas y viviendas que rodean el Cerro El Picacho, mientras que en la parte alta se localiza la única escuela del sector, lo que representa un riesgo para estudiantes y docentes,que deben cruzarla habitualmente.

Los límites urbanos de la ciudad se expanden a tal punto que ahora se traspasan las fronteras de lo rural, como es el caso de esta vereda que ahora cuenta con dos sectores más en los límites con Aures (barrio de la comuna 7 Robledo) tal como lo demuestra la Alcaldía de Medellín en el PDL San Cristóbal 2015-2027:

… los asentamientos informales de Paraíso 1 y Paraíso 2, ubicados en la vereda El Picacho, donde en compañía de habitantes y líderes comunitarios del Corregimiento se encontró que allí hay alrededor de 120 viviendas, […] no cuentan con servicios públicos básicos, no existen vías de acceso, no cuentan con ningún tipo de equipamiento o espacio público, no tienen programas sociales dirigidos a los distintos grupos poblacionales que allí habitan... (2015, p. 48).

Es evidente que a raíz de este crecimiento urbano en la zona, también se tenga un crecimiento poblacional al interior de la vereda, donde los nuevos habitantes ejercen prácticas territoriales que fundan nuevos sectores: Paraíso 1 y Paraíso 2, como respuesta al déficit habitacional que actualmente enfrenta la ciudad.

Contexto social

Una característica importante dentro de la vereda El Picacho, son los lazos sociales que generan con pobladores del sector de Jalisco, el cual pertenece al corregimiento de San Félix del municipio de Bello, pero que por su cercanía y la falta de espacios de integración en uno y otro lugar, los habitantes se benefician de los espacios comunes, claros ejemplos están representados en la Escuela Santa Ángela y el Estadero Jalisco, lugares que posibilitan la integración de pobladores de ambos territorios.

Como se menciona anteriormente, entre las organizaciones que se destacan en la vereda se encuentra la Escuela Santa Ángela (Colegio Eucarístico),la cual presta sus servicios en la zona desde el año 1965, y que si bien, solo cuenta con educación básica primaria, beneficia a los niños de sectores como El Carmelo, Paraíso 1 y 2 y Jalisco, puesto que es el único establecimiento educativo de más fácil acceso.

La edificación de dicha escuela demuestra, en parte, las dinámicas organizativas de los habitantes de la vereda, quienes apoyan con donaciones o trabajo su construcción, tal como está registrado en el historial2 que guarda la institución, donde hay evidencias de que el lote fue donado por don Gabriel Mejía y señora, los recursos económicos aportados por los dueños de las fincas, algunos materiales por parte del Municipio de Medellín y la mano de obra por los mayordomos y campesinos de la zona.

La escuela es un lugar significativo en la vereda, pues se convierte en el principal punto de encuentro de la comunidad, allí se hacen diferentes reuniones como la Escuela de padres, asambleas de la Junta de Acción Comunal, las celebraciones eucarísticas, los ritos de La Semana Santa y demás actividades que convocan los habitantes.

Otro de los sitios referentes dentro de la vereda lo constituye la fundación sin ánimo de lucro y de carácter privado Evolución del Pensamiento. Con siete años de trabajo en el territorio, esta organización ayuda a niños y adolescentes de escasos recursos económicos de El Picacho y de sectores como Jalisco y Paraíso 1 y 2; proporcionándoles atención integral en: alimentación, educación y recreación, los días martes, miércoles, viernes y sábado. Si bien la permanencia en los programas no es obligatoria, una de las condiciones para ser beneficiario de los servicios que brinda la fundación es estar escolarizado.

Contexto económico

Dentro de las dinámicas económicas que ayudan al sostenimiento de las familias de la vereda El Picacho, se cuenta con producción agrícola de hortalizas entre las que se destacan la cebolla, el tomate y algunas especies frutales como plátano y tomate de árbol. Es de aclarar que los cultivos no son una fuente representativa de ingresos económicos para las familias, puesto que su producción es para el autoabastecimiento.

Así mismo, el ecoturismo se convierte en una fuente potencial de ingresos para algunos habitantes, que ven en el cerro tutelar El Picacho una oportunidad para atraer turistas y de allí devengar recursos económicos como una alternativa más de sustento para sus familias.

Si bien en otras épocas la floricultura es considerada una actividad económica significativa para la vereda, hoy en día esta práctica disminuye considerablemente, en primer lugar, por la oferta laboral que ofrece la zona urbana del Área Metropolitana, y por último, debido a los pocos ingresos y los altos costos de la producción que esta actividad genera, por lo cual las fincas son destinadas a lugares de paso y recreo, lo que reduce la oferta laboral en el territorio, para dejar empleo solo una persona que oficia como mayordomo.

Cabe mencionar que en una menor proporción, otra fuente de ingresos en la zona lo complementa la operación de antenas de radiodifusión y telefonía móvil, lo que supone un cambio significativo en los usos del suelo y en las costumbres agrícolas de sus habitantes.

Contexto político

En cuanto a la participación por parte de los pobladores de la vereda, en entrevista con Santiago Luján Muñoz, coordinador de la Escuela Santa Ángela, él comenta que:

Tenemos mamás líderes, que les gusta hablar, les gusta meterse, opinar, son poquitas, no podría decir que son muchas, pero aun así, eso enriquece la comunidad como tal, porque son voces que no solamente están dentro de la institución sino fuera de ella también construyendo cositas, son voces que apenas están empezando a escucharse, porque la comunidad es muy diversa y siempre están en choque [...] Mujeres jóvenes lastimosamente no tenemos con este liderazgo, hay muchas jóvenes que son madres entonces tienen que trabajar y no participan mucho (S. Luján, comunicación personal, 17 de marzo de 2016).

Esto evidencia que si hay liderazgo, aunque poco estructurado, lo que dificulta un efectivo trabajo comunitario, que, como se analizará más adelante, existe una problemática de desunión entre las familias que conforman esta comunidad, lo que fragmenta la participación y el trabajo en común dentro del territorio.

A su vez, cuando se habla de la participación con habitantes del sector del Paraíso 1 sobre la organización y participación en su territorio, se nota un fuerte contraste en relación al sentir de Luján. Para Ailen Daniela Fonnegra la participación de la mujer en los espacios de su vereda se coarta por el machismo que aún prevalece en los liderazgos. Al respecto, Fonnegra dice:

El papel de la mujer en la construcción de la vereda, pues no son como muy participativas, más bien tirando a negativo su participación. Primero, porque hay muchas que no tienen como la iniciativa, no se arriesgan. Segundo, porque todavía existe mucho machismo, todo quieren los hombres y el presidente tiene que ser un hombre, eso

tronca mucho pues que uno tenga como la iniciativa. (A. Fonnegra, comunicación personal, 17 de marzo de 2016).

En suma, los aspectos políticos y de participación en la vereda El Picacho pasan, en la actualidad, por un proceso de reestructuración de liderazgos y conflictos que no permiten la cohesión de sus habitantes, lo que además hace evidente las quejas de los pobladores sobre el poco desarrollo de su comunidad.

Problemáticas

Al analizar los aspectos sociales de la vereda desde otra óptica, se encuentra que la pobreza es una de las mayores problemáticas de la zona, ya que muchas de las familias no alcanzan a obtener los recursos que les permitan adquirir una alimentación balanceada y suficiente para satisfacer los requerimientos básicos nutricionales. Este problema afecta en mayor proporción a los habitantes en situación de desplazamiento que ocupan los sectores Paraíso 1 y Paraíso 2. Una de las alternativas que tienen estas familias para mitigar un poco las necesidades alimentarias y en especial la de los niños, es el servicio de restaurante en la escuela y los suplementos alimenticios que ofrece La Fundación Evolución del Pensamiento.

Otro aspecto crítico en la vereda lo constituyen las problemáticas de convivencia, debido a la escasa o nula comunicación entre algunas familias, producto de rivalidades personales que trascienden a núcleos familiares completos, lo que desencadena en falta de solidaridad para el trabajo en común, aspectos que son fundamentales para el desarrollo del territorio (construcción de la escuela, por ejemplo). Esta desunión dificulta y complejiza cualquier acción comunitaria al momento de su ejecución.

En la vereda se percibe la fragmentación desde su condición espacial y desde la relaciones. Las personas solo trabajan en el sector donde está ubicada su propiedad, el relacionamiento es más externo que interno y la participación comunitaria es reducida como producto de estas condiciones de convivencia adversas. Es de resaltar que desde la institución educativa se ponen en marcha estrategias como la Escuela de Padres, donde se cuenta con apoyo psicosocial para los niños y sus madres, tendientes a disminuir estas diferencias.

A pesar de ello, se aprecia en algunos pobladores y en especial en aquellos que más tiempo llevan en el territorio el sentido de pertenencia por la vereda, en la que destacan los privilegios que ésta ofrece a sus moradores, como el ambiente rural cercano a la zona urbana, tanto del corregimiento como de la ciudad de Medellín, además de la tranquilidad y el aire puro que se respira.

Conclusiones

A pesar de las problemáticas de convivencia percibidas, como la falta de comunicación entre algunas familias y la poca solidaridad para el trabajo en común, se aprecia en algunos pobladores y en especial en aquellos que más tiempo llevan en el territorio el sentido de pertenencia por la vereda, en la que destacan los privilegios que ésta ofrece a sus moradores, como el ambiente rural pero cercano a la zona urbana, tanto del corregimiento como de la ciudad de Medellín y la tranquilidad que se respira en el territorio.

La pobreza es una de las mayores problemáticas de la vereda, ya que muchas de las familias de la zona no alcanzan a obtener los recursos que les permita adquirir una alimentación balanceada y suficiente, con la que logren satisfacer los requerimientos básicos nutricionales. Este problema afecta en mayor proporción a los habitantes en situación de desplazamiento que llegaron a ocupar los sectores de Paraíso 1 y Paraíso 2, y que si bien, no son muy cercanos a El Picacho, muchos de los servicios y actividades las desarrollan allí.

Referencias bibliográficas

Alcaldía de Medellín. (2015). Plan de Desarrollo Local Corregimiento San Cristóbal. Medellín: Divergráficas Ltda.

Fonnegra, A. D. (17 de Marzo de 2016). Tomas Veredales. (P. B. Botero, Entrevistador)

Muñoz, S. L. (17 de Marzo de 2016). Tomas Veredales. (P. B. Botero, Entrevistador)

Universidad Nacional de Colombia - Sede Medellín. (2010). Atlas Veredal de Medellín. Medellín: Centro de Publicaciones Universidad Nacional de Colombia.


*Diana Marcela Villa Tamayo y Luis Gabriel Álvarez Arango técnicos de biblioteca del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín.
**Carlos Mauricio Cuervo Vanegas y Héctor David López Velásquez, técnicos en Gestión Social y Cultural del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín.
***Luz Eugenia Góez Restrepo, gestora social y cultural del del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín


1 En adelante PDL San Cristóbal 2015-2027


2 Historial E.P.E Santa Ángela 2012: documento de propiedad de la institución.